El Dispensario Médico de San Antonio: atención cercana para quienes lo tienen más difícil
En el barrio de Cuatro Caminos, funciona desde hace más de 75 años el Dispensario Médico de San Antonio, una iniciativa promovida por los Hermanos Franciscanos Capuchinos que ofrece atención sanitaria gratuita a personas sin recursos.
Cada semana, este pequeño dispensario atiende a aquellas personas que, de otro modo, tendrían muy difícil acceder a una consulta médica o incluso a un par de gafas.
Un equipo que sostiene el día a día
La atención del dispensario se mantiene gracias al compromiso de más de 25 profesionales que colaboran de forma voluntaria: 17 médicos de distintas especialidades, 2 podólogos y 5 ópticas que dedican parte de su tiempo a atender allí, sin recibir nada a cambio.
A la cabeza de todo están Sor Olvido y Sor Guadalupe, que organizan turnos, reciben donaciones, ordenan el material y gestionan las citas. Su trabajo, muchas veces invisible, es lo que permite que el dispensario funcione.
La Fundación Rementería colabora de forma estable con este espacio, especialmente en lo que se refiere a salud visual: atención oftalmológica gratuita, donación de gafas y material óptico, además de apoyo en campañas puntuales para reforzar su actividad.
Qué se necesita y cómo ayudar
Para seguir atendiendo con normalidad, el dispensario necesita donaciones materiales:
– Medicamentos básicos (con fecha en vigor)
– Gafas en buen estado
– Material sanitario (gasas, guantes, instrumental, etc.)
– Productos de higiene personal
– Material óptico u oftalmológico

Las entregas pueden hacerse directamente en el Dispensario San Antonio (calle Jaén 3, Madrid), de lunes a viernes, en horario de mañana (de 9:00 a 12:00) y tarde (de 17:00 a 19:00).
También puedes escribir a dispensariosanantonio@gmail.com o llamar al 91 553 88 96 si quieres colaborar o preguntar por necesidades concretas
Aquí podéis ver algunos testimonios de pacientes que comparten su experiencia en primera persona y explican cómo este lugar les ha ayudado en momentos complicados. Para ellas, el dispensario ha sido la diferencia entre poder ver bien o no poder trabajar, entre poder seguir un tratamiento o quedarse sin opciones.

Lo importante es que siga funcionando
No hacen falta grandes palabras para describir lo que ocurre en el Dispensario de San Antonio. Lo importante es que siga abierto, que tenga lo necesario para atender bien y que cada vez más personas sepan que pueden colaborar.
Desde la Fundación Rementería seguiremos apoyando su labor, porque creemos que la salud, incluida la visual debe estar al alcance de todos.
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